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¿Qué es la Descentralización y en qué Consiste?

La descentralización es parte del proceso de democratización y modernización del Estado; por tanto su ejecución es de carácter obligatoria.

Consiste en el proceso mediante el cual se transfiere total o parcial, a los municipios, por conducto de sus autoridades, gradual, progresiva, responsable y planificada: competencias, funciones y servicios asociados, capacidades y recursos, desde las Secretarías de Estado, Empresas e Institutos Públicos, a los que en lo sucesivo se les denominará organismos descentralizadores, a fin de hacer más democrática, eficiente, transparente y participativa la gestión pública, para así alcanzar un desarrollo económico y social más equilibrado de Honduras.

Sectores Prioritarios a Descentralizar

Con énfasis en prevención y seguridad ciudadana

con énfasis en atención pre-básica, básica y vocacional.

Con énfasis en atención primaria y secundaria.

con énfasis en: construcción y mejoramiento de centros educativos y de salud, infraestructura deportiva, recreacional y cultural, mantenimiento de la red vial secundaria y terciaria, sistemas de agua potable y saneamiento básico, electrificación rural, sistemas de riego, centros de información y centros de acopio.

Con énfasis en licenciamiento ambiental y planes de manejo y de gestión ambiental.

Principios Orientadores que Rigen la Descentralización

Tiene por objeto garantizar una toma de decisión lo más cercana a la población.

La gestión para la descentralización del Estado es un proceso continuo, donde todos los actores asumen su propia responsabilidad. Ello implica que la transferencia de competencias, funciones y servicios asociados a los municipios, conlleva igualmente el traspaso de la autoridad sancionadora y captación eficiente de los ingresos municipales, así como la provisión y la entrega oportuna y consistente, por parte de los organismos descentralizadores, de los recursos técnicos, legales, financieros y administrativos.

Los municipios están obligados a brindar a su población que se encuentre en condiciones de vulnerabilidad, un trato justo y participativo adecuado a su propia condición y a garantizar su acceso a los servicios públicos descentralizados.

El proceso de descentralización debe realizarse en forma gradual, responsable y progresiva, en función de las capacidades institucionales de las municipalidades, a fin de garantizar que sea ordenado y exitoso.

Para aquellas competencias y servicios que se descentralizan y que por su complejidad excedan las capacidades institucionales o de gestión de las municipalidades, el o los Organismos Descentralizadores tienen el deber de contribuir técnica y financieramente y de manera temporal con la prestación de los mismos.

Las competencias y responsabilidades que son descentralizadas a los Organismos Receptores deben ser desvinculadas totalmente de los Organismos Descentralizadores correspondientes, para evitar duplicidad de gasto y lograr un proceso fiscalmente responsable y sostenible. Las municipalidades deben actuar esforzada y diligentemente en el ejercicio de las competencias y en la prestación eficiente de los servicios descentralizados, garantizando la sostenibilidad fiscal, mediante el aprovechamiento de los recursos locales y del establecimiento de límites al gasto de funcionamiento, así como de una mayor movilización de recursos propios, el mejoramiento de la calidad del gasto y del cuidado porque los niveles de endeudamiento sean congruentes con la capacidad de repago. Una Ley especial regulará el manejo sostenible de las finanzas públicas municipales.

No se descentralizarán competencias a los municipios sin los recursos requeridos para su implementación y financiamiento; tampoco se transferirán recursos a éstos, sin que existan competencias específicas asociadas a dicho financiamiento. En todo caso no se deberá duplicar las asignaciones presupuestarias en el Gobierno Central con respecto a las funciones descentralizadas al municipio.

Las decisiones de asignación de competencias y recursos a los Organismos Receptores de la descentralización, deben satisfacer las demandas y necesidades reales de la población meta; mediante procesos y modelos de planificación y gestión participativa, los cuales deben estar en correspondencia con los objetivos del desarrollo nacional y municipal.

La descentralización incluye la realización de acciones que impulsen la rendición de cuentas y la transparencia en la gestión de los funcionarios en el gobierno central y en los gobiernos municipales, promoviendo la ética en todas las acciones públicas y privadas, garantizando a la población el acceso a la información de la administración pública y eliminando la discrecionalidad en su manejo.

Induce el involucramiento de actores sociales y la creación de amplios espacios de participación de los ciudadanos y de la sociedad civil organizada, con la finalidad de hacer valer sus derechos e incidir en el diseño, gestión e implementación de las políticas públicas en los diferentes niveles del gobierno, sin ninguna discriminación por razones de género, edad, religión, política, raza, etnia, discapacidad o de cualquier otro tipo.

La descentralización es un proceso voluntario en el cual el organismo receptor debe manifestar el interés en asumir las responsabilidades y competencias inherentes a los órganos descentralizadores.

¡LA DESCENTRALIZACIÓN EN HONDURAS AVANZA!

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